Movimiento 4 de junio

El movimiento 4 de junio fue creado para mantener viva la memoria y vigentes los ideales de aquellos revolucionarios que en 1943 empezaron a escribir la historia mas fecunda de la República Argentina, desalojando del poder a quienes llevaron a la Nación a la pobreza y a la entrega.
¡QUE VIVA POR SIEMPRE LA REVOLUCIÓN DEL 4 DE JUNIO DE 1943!

jueves, 27 de abril de 2017

Una anécdota que muestra la calidad humana de Juan Domingo Perón



Solía contar el Coronel Salinas, quien el 9 de junio de 1956 salvó su vida milagrosamente refugiándose en la embajad de Haití, que estando destacado en un regimiento del interior del pais, siendo Teniente, cuando llegaron un grupo de reclutas recién incorporados y los llevaron a un salón para que, el entonces Coronel,  Juan Domingo Perón les diera una charla.
Cuando el Coronel fue avisado, lo primero que preguntó fue si habían comido, esos reclutas, y el les contestó que no. Inmediatamente ordenó hacer una ración abundante de pollos al horno, con papas, para todos, diciéndole: "dejemos la charla para otro momento. Lleve esta orden al rancho y cuando sea la hora me viene a buscar que voy a comer con ellos"
Llegada la hora, lo van a buscar y van al rancho. Se presenta el Coronel Perón y se sientan a comer. Habiendo servido, las raciones de pollo y papas, Perón veía cierta incomodidad de muchos reclutas, con el uso de cuchillo y tenedor, para comer. Entonces le dice, a Salinas: "Haga hacer silencio que quiero decirles algo". Anunciaron que les hablaría y sus palabras fueron: "Buen provecho, para todos. No se ustedes pero para mi al pollo me gusta comerlo con las manos. Le encuentro mas sabor. Así que si quieren acompañarme, adelante"
Muchos de esos muchachos no sabían comer con los cubiertos.
Ese comieron con la mano y cuando terminaron la colimba ... Ya sabía como usar los cubiertos.

1 comentario:

  1. Tuvo un gesto parecido en el Liceo Militar General San Martín, cuando el Director del liceo el General Videla Balaguer, recibía la visita del General Perón como ministro, al ingreso saludó a todos los militares y cuando tenían todo preparado para almorzar en el Casino de Oficiales, sorprendió yendo a las oficinas e invitar a todos los empleados del personal civil a almorzar en el Casino de Suboficiales. Este suceso me lo contó mi padre Gregorio Blas Morris, fundador del Instituto, en ese momento empleado del mismo. Por supuesto son gestos que los que lo vivieron nunca lo olvidaron. Es la primera vez que hago este comentario, al leer el artículo, me pareció bueno hacerlo saber.

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